jueves, 1 de diciembre de 2016



COLEGIO SUPERIOR PARA LA EDUCACIÒN  INTEGRAl
 INTERCULTURAL DE OAXACA.

BACHILLERATO INTEGRAL COMUNITARIO #45 DE SAN PEDRO ÑUMÌ.

C.C.T:20EBD0045Z.


MÒDULO III:CIENCIA Y COMUNIDAD


LITERATURA I


"ANTOLOGÌA DE FÀBULAS PARA CURAR EL ALMA"

ASESORA :ÀNGELA SOLEDAD RIVERA

ALUMNA :ARELY JIMENEZ CRUZ

CICLO ESCOLAR :AGOSTO 2016-ENERO 2017.






PROLOGO

Esta es una pequeña antologia ,donde esta plasmado dos fabulas de esopo,fedro,jean de la   jontaine,felix maria samaniego,agusto monterroso ,y con una pequeña biografia de cada uno de los autores.




Esopo

(S.VI a.C.) Escritor griego. Uno de los más antiguos géneros de la literatura universal es la fábula, un tipo de relato breve protagonizado por animales personificados cuya finalidad didáctica se explicita en una moraleja final. La Grecia clásica atribuyó a Esopo la invención de este género, igual que asignó a Homero la paternidad de la épica. Hasta muchos siglos después no se dudó de la existencia efectiva de ambos, señalando además la perfecta antítesis entre las dos figuras: Homero como cantor de las gestas de los héroes, Esopo como retratista de la plebe, de las debilidades humanas bajo aspecto de animales. En ambos casos, numerosas ciudades se disputaron el honor de ser su cuna.



                                   La zorra y los racimos de uvas
Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.
Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose:
-- ¡ Ni me agradan, están tan verdes... !





 La paloma y la hormiga

Obligada por la sed, una hormiga bajó a un manatial, y arrastrada por la corriente, estaba a punto de ahogarse.
Viéndola en esta emergencia una paloma, desprendió de un árbol una ramita y la arrojó a la corriente, montó encima a la hormiga salvándola.
Mientras tanto un cazador de pájaros se adelantó con su arma preparada para cazar a la paloma. Le vió la hormiga y le picó en el talón, haciendo soltar al cazador su arma. Aprovechó el momento la paloma para alzar el vuelo.
 
Siempre corresponde en la mejor forma a los favores que recibas. Debemos ser siempre  agradecidos. 


  


Fedro
(Cayo Julio Fedro; Macedonia, hacia 20-15 a.C. - hacia 50 d.C.) Fabulista latino de la época imperial, autor de cinco libros de fábulas en verso. Los pocos datos que se conocen de su biografía nos han llegado a través de su propia obra. Nació durante el principado de Augusto (entre los años 20 y 15 a.C.), en la provincia romana de Macedonia, posiblemente en Pieria, según se lee en el prólogo al libro III, vv. 17-20, donde el poeta se muestra orgulloso de haber nacido en la tierra patria de las Musas (en el monte Pierio).
Aunque era esclavo, recibió una esmerada educación desde joven (sobre todo en latín, puesto que su lengua natal era el griego). Esto hace suponer a los críticos que fue llevado a Roma siendo todavía niño y que allí entró a formar parte del grupo de esclavos de Augusto, del que luego fue liberto. Este dato se encuentra en el título del principal manuscrito de Fedro (Codex Pithoeanus, del siglo IX), que lo presenta como "liberto de Augusto".
Bajo el gobierno de Tiberio se ganó la enemistad del poderoso ministro Sejano, quien le acusó de haber hecho maliciosas alusiones personales tras la máscara anónima de los animales de sus dos primeros libros de fábulas. Fue condenado por ese supuesto delito y cayó en desgracia. Su estado de absoluta precariedad económica lo llevó a pedir el apoyo de libertos ricos e influyentes como Eutico y Particulón, a quienes dedicó dos de sus libros. Escribió sus tres últimas obras ya mayor y vivió hasta la época del emperador Claudio (41- 54 a.C.) o, en todo caso, del emperador Nerón (54- 58 a. C), si bien se ignora el año exacto.




                                                Las ranas contra el sol
                                                            FEDRO

                               Quiso casarse el sol allá en tiempos antiguos; y tanto
                                 se alborotaron las ranas al saber la noticia,
                                 que hubo de preguntarles Júpiter el motivo
                                  de tan inusitadas quejas. Adelantándose en aquel
                                         punto la más osada de entre ellas, dijo.
                                   «Al presente el sol es uno solo, y con todo eso, abrasa y
                                   deseca nuestras lagunas, forzándonos a morir en estas
                              por todo extremo áridas moradas; pregunto: ¿qué nos

                                   sucedería si llegare a tener hijos?»






 La rana rota y el buey
FEDRO
 En un prado, cierta vez, una rana vio a un buey,
 y, tocada por la envidia de tanta grandeza,
 su rugosa piel infló. Entonces a sus hijos
 preguntó si era más grande que el buey.
 Ellos dijeron que no. De nuevo tensó su piel
 con mayor esfuerzo, y de similar modo preguntó
 quién era mayor. Ellos dijeron: "el buey".
 Nuevamente indignada, mientras quiere más fuertemente
 inflarse, con su cuerpo roto yació.



Jean de La Fontaine

(Château-Thierry, Francia, 1621-París, 1695) Poeta francés cuya fama se debe a sus doce libros de Fábulas, consideradas modelo del género. Nació en una familia acomodada: era el hijo mayor de un consejero del rey encargado de la guarda de dominios forestales y de caza. A su llegada a París, en 1635, fue novicio en una orden religiosa durante un año y medio y luego siguió estudios de derecho. En 1652 compró el cargo de maestro particular trienal de Aguas y Bosques y en 1658 heredó de su padre otros dos semejantes. El ejercicio de sus funciones le dio ocasión de observar la vida rústica y le permitió consagrarse a las letras al mismo tiempo.

En 1654 dio a conocer una adaptación de la comedia de Terencio, El eunuco, que le valió los favores del ministro de Finanzas Nicolás Fouquet, a quien en 1658 dedicó su poema Adonis, inspirado en Ovidio, y al que en adelante proporcionó madrigales, sonetos y otros versos a cambio de su mecenazgo. Le Songe de Vaux, manifestación de la estética galante, obra interrumpida por la caída en desgracia de Nicolás Fouquet en 1661, también estuvo dedicada a la gloria de su protector. Arrestado éste, La Fontaine le manifestó su apoyo componiendo la Elegía a las ninfas de Vaux como una especie de apelación dirigida al rey. Privado de apoyo y tras una temporada en el exilio, buscó un nuevo protector en la persona del duque de Bouillon. Frecuentó los salones y al mismo tiempo estableció contactos con los medios jansenistas.




La cigarra y la hormiga

Jean de la Fontaine

Cantó la cigarra durante todo el verano, retozó y descansó, y se ufanó de su arte, y al llegar el invierno se encontró sin nada: ni una mosca, ni un gusano.
Fue entonces a llorar su hambre a la hormiga vecina, pidiéndole que le prestara de su grano hasta la llegada de la próxima estación.
- Te pagaré la deuda con sus intereses; -- le dijo --antes de la cosecha, te doy mi palabra.
Mas la hormiga no es nada generosa, y este es su menor defecto. Y le preguntó a la cigarra:
- ¿ Qué hacías tú cuando el tiempo era cálido y bello ?
- Cantaba noche y día libremente -- respondió la despreocupada cigarra.
- ¿ Conque cantabas ? ¡ Me gusta tu frescura ! Pues entonces ponte ahora a bailar, amiga mía.






           EL SOL Y LAS RANAS

Jean de la Fontaine

Las Ranas decidieron celebrar un consejo. Estaban muy asustadas. El Sol había dicho que iba a cambiar su rumbo. Que sólo calentaría la Tierra durante seis meses al año; los otros serían de oscuridad y frío.
---¿Qué será de nosotras? -alegaban consternadas-; se secarán las charcas, los ríos...No podremos echarnos panza arriba a calentarnos; desaparecerán los insectos que nos alimentan. ¡No es justo! ¡Tenemos que protestar seriamente!
Elevaron sus clamores, y entonces una voz les respondió:
---¿Sólo por ustedes...por su bienestar, desean que el Sol siga alumbrando y calentando la Tierra todo el año?
---¿Y por qué tenemos que desearlo por alguien más? -contestaron sorprendidas









. Augusto Monterroso

(Tegucigalpa, Honduras, 1921 - Ciudad de México, 2003) Escritor guatemalteco, uno de los autores latinoamericanos más reconocidos a nivel internacional. Aunque nacido en Honduras, Augusto Monterroso era hijo de padre guatemalteco y optó por esta nacionalidad al llegar a su mayoría de edad. Participó en la lucha popular que derrocó a la dictadura de Jorge Ubico y posteriormente hubo de exiliarse. Con un paréntesis en Guatemala y algún destino diplomático, vivió desde 1944 en México, donde trabajó en la UNAM y, como traductor, en el Fondo de Cultura Económica.

De formación autodidacta, desde muy joven alternó la lectura de los clásicos de las lenguas española e inglesa con trabajos que le servían para contribuir al sostenimiento de su familia. Fue cofundador de la revista literaria Acento y se le ubica como integrante de la Generación del 40. Escritor de fama internacional, mereció importantes galardones y reconocimientos, como el premio nacional de cuento Saker-Ti (Guatemala, 1952), el premio de literatura Magda Donato (México, 1970), el Xavier Villaurrutia (México, 1975), la Orden del Águila Azteca (México, 1988), el premio literario del Instituto Ítalo-Latinoamericano (Roma, 1993), el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias (Guatemala, 1997), el Príncipe de Asturias (España, 2000) y el Juan Rulfo (México, 2000).


El Grillo Maestro

Allá en tiempos muy remotos, un día de los más calurosos del invierno, el Director de la Escuela entró sorpresivamente al aula en que el Grillo daba a los Grillitos su clase sobre el arte de cantar, precisamente en el momento de la exposición en que les explicaba que la voz del Grillo era la mejor y la más bella entre todas las voces, pues se producía mediante el adecuado frotamiento de las alas contra los costados, en tanto que los pájaros cantaban tan mal porque se empeñaban en hacerlo con la garganta, evidentemente el órgano del cuerpo humano menos indicado para emitir sonidos dulces y armoniosos. Al escuchar aquello, el Director, que era un Grillo muy viejo y muy sabio, asintió varias veces con la cabeza y se retiró, satisfecho de que en la Escuela todo siguiera como en sus tiempos.







El Perro que Quería ser Hombre

En la casa de un rico mercader de la Ciudad de México, rodeado de comodidades y de toda clase de máquinas, vivía no hace mucho tiempo un Perro al que se le había metido en la cabeza convertirse en un ser humano, y trabajaba con ahínco en esto. Al cabo de varios años, y después de persistentes esfuerzos sobre sí mismo, caminaba con facilidad en dos patas y a veces sentía que estaba ya a punto de ser un hombre, excepto por el hecho de que no mordía, movía la cola cuando encontraba a algún conocido, daba tres vueltas antes de acostarse, salivaba cuando oía las campanas de la iglesia, y por las noches se subía a una barda a gemir viendo largamente a la luna.






Félix María Samaniego
Laguardia, 1745- id., 1801) Escritor español, famoso por sus Fábulas morales. Junto con Tomás de Iriarte es considerado el mejor de los fabulistas españoles; la violenta enemistad surgida entre ambos ha pasado a la historia de la literatura.
Perteneciente a una familia noble y rica, tras los primeros estudios (llevados a cabo en el hogar paterno) fue enviado a cursar derecho a la Universidad de Valladolid, donde permaneció dos años sin llegar a concluir la carrera. En un viaje de placer a Francia se entusiasmó con los enciclopedistas, y se quedó mucho tiempo en tierra francesa; allí se le contagió la inclinación a la crítica mordaz contra la política y la religión tan grata a los hombres del siglo, y cierto espíritu libertino y escéptico que le indujo a burlarse de los privilegios y a rechazar, incluso, un alto empleo en la corte que le ofreció el conde de Floridablanca.
A su regreso a España contrajo matrimonio y se estableció primeramente en Vergara, donde participó en la Sociedad Patriótica Vascongada, tendente a la difusión de la cultura en los medios populares, y de la cual llegó a ser presidente. Las fábulas escritas para que sirvieran de lectura a los alumnos del Real Seminario Patriótico Vascongado de Vergara son su obra más conocida. En 1781 se publicaron en Valencia los cinco primeros libros con el título de Fábulas en verso castellano, y en 1784 apareció en Madrid la versión definitiva, titulada Fábulas morales y formada por nueve libros con 157 fábulas



El asno y el caballo
«¡Ah, quién fuese caballo! -un asno melancólico decía-. Entonces sí que nadie me vería Portal de poesía: Samaniego II 4 flaco, triste y fatal como me hallo. Tal vez un caballero me mantendría ocioso y bien comido, dándose su merced por muy servido con corvetas y saltos de carnero. Trátanme ahora como vil y bajo; de risa sirve mi contraria suerte; quien me apalea más, más se divierte, y menos como cuanto más trabajo. No es posible encontrar sobre la tierra infeliz como yo.» Tal se juzgaba, cuando al caballo ve cómo pasaba con su jinete y armas a la guerra. Entonces conoció su desatino; rióse de corvetas y regalos, y dijo: «Que trabaje y lluevan palos; no me saquen los dioses de pollino.







La zorra y la gallina

Una zorra cazando, de corral en corral iba saltando. A favor de la noche en una aldea oyó al gallo cantar. ¡Maldito sea! Agachada y sin ruido, a merced del olfato y del oído, marcha, llega. y oliendo a un agujero, «Éste es», dice, y se cuela al gallinero. Las aves se alborotan, menos una, que estaba en cesta como niño en cuna enferma gravemente. Mirándola la zorra astutamente, le pregunta: «¿Qué es eso, pobrecita? ¿Cuál es tu enfermedad? ¿Tienes pepita? Habla. ¿Cómo lo pasas, desdichada?» La enferma le responde apresurada: «Muy mal me va, señora, en este instante; muy bien si usted se quita de delante.» ¡Cuántas veces se vende un enemigo, como gato por liebre, por amigo! Al oír su fingido cumplimiento respondiérale yo para escarmiento: ¡Muy mal me va, señor, en este instante; muy bien si usted se quita de delante.



Reflexión

cuando empéze a leer las biografías de los diferentes autores,me gustaro y me parecieron importantes,tabiém sus fábulas porque algunos son triste otros chistosos y otro para refleccionarpor ejemplo el del asno y el caballo de félix maría   samaniego y abla sobre un caballo y un asno que ivan caminando hacia la ciudad y el asno le dise al caballo que le ayude con su carga si esque le importa su vida, el caballo asiendo el sordo no dijo nada y el asno cayó en victima de la fatiga,y murio alli mismo.

entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo,incluso la piel del asno .y el caballo suspirando dijo:
qué mala suerte tengo por no haber querido cargar con un ligero fardo ahora tengo que cargar con todo,y hasta con la piel del asno encima.

moraleja
Cada vez que n tiendes tu mano para ayudar  atu prójimo que honestamente te lo pide, sin que lo notes  en ese momento,en realidad te estás perjudicando ati mismo.











 





























































.